2º Festival del café y el cacao: crónica del cariño y el sabor

El Festival del café y el cacao Colima 2017 es una fiesta de sabor, destacada no sólo por la inclusión de productores de ambas mercancías que ponen a la venta sus productos, sino la experiencia y transmisión de conocimientos en torno a elementos que Colima tiene el orgullo de producir, así como la integración del impulso empresarial, cultural, formación y recreación, por medio de las y los egresados, con el apoyo del Gobierno del Estado a través de las secretarías de Fomento Económico, Desarrollo Rural, Turismo, Cultura, así como las delegaciones de Sagarpa y la Secretaría Federal del Trabajo. Su segunda edición se realizó del 29 de septiembre al 1º de octubre.  

Cinco fueron los municipios participantes, siendo el anfitrión Comala. Participaron Minatitlán, Cuauhtémoc, Villa de Álvarez y Manzanillo, promoviendo una cultura del café y el cacao, que acercó a todos los que participan en el proceso de producción y consumo: campesinos, cafetaleros, comerciantes y clientes.

Se contó con la participación de 36 stands, 25 productores de café, cinco empresas de chocolate, cinco instituciones y como invitado especial la Asociación Mexicana de la cadena Productiva del Café A.C., quienes tienen su sede en Ciudad de México. Cada historia, cada camino de los empresarios se ve plasmada en su trato con la gente, en cada taza servida, en cada empaque que se entrega con esmero.

El área formativa estuvo integrada por dos conferencias (Mi primera empresa y Registro de Marca), un Foro de impulso global al café y cacao con tres temáticas: exportación, financiamiento y certificaciones, que contó con la participación de más de 10 especialistas de distintas instituciones y organizaciones, como el Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior, el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria, la Financiera Nacional de Desarrollo Agropecuario  y la Unidad de Promoción de Negocios Globales. De igual forma, se realizó un taller denominado “Del Cacao a la Chocolatería fina”, impartido por el chef francés Olivier Bué, gestionado por la Secretaría de Turismo, como evento gratuito. Cada actividad contó con una asistencia de 100 personas en promedio.

En el área cultural se realizaron 10 eventos, con nueve presentaciones de grupos artísticos como la Banda de música del Gobierno del Estado, Univerdanza, Cantares, entre otros, y un café literario con la Asociación Colimense de Periodistas y Escritores, dedicado a Juan Rulfo. La música provoca ese entorno de fiesta, de entusiasmo y energía que se antoja, disfrutando cuerpos en movimiento, sonidos tanto etéreos como alegres.

En el área empresarial se llevó a cabo la exhibición y comercialización de productos de café y cacao, o derivados de los mismos, así como un evento donde se efectuó el lanzamiento de nuevos productos y proyectos innovadores, al cual acudieron productores, empresarios, egresados y estudiantes de la Facultad de Economía. 

En la parte recreativa se promovieron los juegos tradicionales, con acciones a cargo del Museo María Teresa Pomar, donde las y los niños trabajaron con barro para elaborar perritos prehispánicos, así como conocieron la elaboración de instrumentos musicales y participaron de juegos como lotería, salto de cuerda  y memoramas. Grandes y pequeños participaron, con grandes sonrisas que evocan tiempos del ayer.

Como parte de la recreación se llevó a cabo un recorrido turístico a Huitzilín, el cual es un centro de educación ambiental donde se puede pasear, degustar una rica gastronomía, conocer el proceso del café y observar las cabañas de bambú del lugar.

Finalmente, más de 30 personas disfrutaron de catas de chocolate, con Saraabi Xocolatl, quienes pudieron disfrutar de una danza prehispánica, probar más de seis tipos de chocolates y maridaje con vinos de mesa.

Respecto al impacto económico, si bien el objetivo del Festival no es meramente financiero, sino enfocado en la vinculación, formación de enlaces y aprendizajes, se reportaron ventas el primer día (29) superiores a los 40mil pesos, cifra que se duplicó los días sábado y domingo, logrando reportándose así más de 250mil pesos en ventas por los tres días, sin considerar el impacto en ventas de los negocios aledaños, producto del turismo que se acercó como resultado del Festival. 

Se contabilizaron más de 800 personas por día visitando al Festival, con impulso a los productos locales. En la clausura, se realizó un recuento de las acciones, con miras a la tercera edición, 2018. ¡Allá nos veremos!

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *