Exposiciones Temporales

Concebidas para un período más breve de exhibición, estos montajes permiten presentar contenidos nuevos y experimentales, estimular el interés de diferentes sectores del público con distintas temáticas, propuestas y enfoques; así como rotar la exhibición de piezas o colecciones que normalmente permanecen en bodega. Son proyectos que hacen posible maximizar los recursos y espacios del museo, además de alentar la creatividad en el uso de materiales y técnicas expositivas.

 

Narrativas de vida de Francisco Vázquez

 

Francisco Vázquez Guzmán, pintor y dibujante, nace en la ciudad de Colima en el año de 1926. Su gusto por el dibujo y la pintura lo llevan a emigrar a muy temprana edad a la ciudad de México, lugar donde inicia sus estudios de pintura y dibujo en la escuela Nacional de Pintura y Escultura “La Esmeralda”.

 

Colaborador  cercano de Jorge Chávez Carrillo, entre sus maestros destacan artistas de la talla de Raúl Anguiano y Carlos Orozco Romero. Retratista nato, Francisco Vázquez define una propuesta plástica en la que da vida a personajes reales y en un lenguaje sencillo reproduce con maestría aspectos particulares de cada persona retratada. Para él, dibujar es una acción natural, podemos advertirlo en la pureza de su trazo y solución de formas perfectamente constituidas. El cuerpo humano en su obra es el máximo vehículo de su propia expresión, en cuya manifestación involucra sensaciones, percepciones y emociones personales.

En su propuesta “Fisonomías. Narrativas de vida” concentra una colección diversa de piezas que tiene en la figuración su tema principal y describe por medio de retratos y autorretratos relatos e historias de vida contadas a través de pinturas y dibujos, en donde los personajes centrales representan un fuerte vínculo entre su esencia y cultura.

A través de un lenguaje pictórico con estricta objetividad formal, Francisco Vázquez establece una conexión entre la inmediatez que proporciona el dibujo y la versatilidad que ofrece el proceso pictórico. Ante la necesidad de personificar su historia por medio de la pintura Francisco Vázquez hace del retrato el género artístico que le permite extender momentos e historias de su círculo más íntimo en obras personales. Muestra de ello es la serie “Los Salineros”, colección que hace referencia a la “pizca de sal”, oficio en donde interviene todos los miembros de una familia y que él mismo desempeña en su juventud junto con su padre y hermano.

Con trazo firme, su pintura se desenvuelve entre manchas de color que armoniosamente se integran a las formas. La estética de los rostros y cuerpos perfectamente representados es alegoría a la belleza humana. El color por su parte, sustancia que alimenta cada una de sus obras define la estructura del espacio plástico y proporciona centralidad a sus personajes. 

Con más de un centenar de obras producidas a lo largo de siete décadas, esta exposición integra una colección de 38 cuadros, que entre cromatismo y plasticidad definen una retrospectiva en la evolución artística del autor.

 

 

 

                 

 

 

 



Cintillo JCH

 

 

 


 

EL DIBUJO COMO PRINCIPO

El dibujo es un elemento abstraído del complejo pictórico, que en virtud de su fuerza expresiva se convierte en un arte independiente; por otro lado, cuando el dibujo antecede a la pintura, llega a ser el ejercicio preparatorio que constituye el medio gráfico donde el Jorge Chávez Carrillo representa las ideas iniciales de sus composiciones, que posteriormente plasma sobre lienzos o cualquier superficie destinada a su creación. Concibiéndolo como boceto, su dibujo puede transformarse y evolucionar desde el proceso de composición inicial, hasta llegar a su concreción definitiva.


 

ALAS Y AIRE

Para el artista, la importancia de captar a las aves voladoras no radicaba precisamente en la puesta en valor de la avifauna colimense, a pesar de que las especies plasmadas en sus telas son las especies que él observaba en su contexto, desde una paloma, hasta una elegante lechuza.  Su pintura crea una ilusión, la de poder aproximarse a las aves a través de una experiencia transversal que va del color a la forma, y permite contemplar una obra que en su trasfondo, nos habla de la apreciación estética de Chávez Carrillo hacia las aves que se avistan en el campo, en el mar, en la plaza o simplemente posadas en las cornisa de alguna casa, y su necesidad de reconocerlas y pintarlas.


 

ALAS Y TIERRA

Siempre buen observador, Jorge Chávez llevó a sus lienzos como uno de sus temas recurrentes, a los animales terrestres y domésticos; trató con gran creatividad los efectos de su plumaje y las cualidades de su configuración orgánica en matices vívidos y profundos. Su maestría en el dominio de la forma se aprecia en la simplificación de ésta y en su afición en aplicar  texturas que parecen fundir en un mismo elemento, al protagonista animal con el fondo de la composición.


 

LA GEOMETRÍA DEL MAR

Las construcciones visuales de triángulos isósceles convertidos en velas de embarcaciones y peculiares pelícanos de estructura rectilínea, interrumpen el trazo del horizonte y participan en conjunto para crear paisajes marinos de una apacible estampa antagónica a la dinámica composición, suceso que se traduce en una dualidad insigne.

En lo profundo, en verdes y azules aparecen cardúmenes de peces y caracolas, que en su fría gama tonal, permiten convivir entre ellos a algún crustáceo, molusco o sirena.


 

EL JARDÍN

Una planta, un fruto o una mariposa bajo el pincel de Jorge Chávez, pueden tomar un orden dramático o de fragilidad, transmitir belleza y energía. Más que una simple representación naturista, sus cuadros bajo estas materias reflejan la personalidad artística del autor. El tema es una excusa para mostrar una parte de sí mismo y de su fuerza al trabajar en un acto puramente artístico, en un enlace con la naturaleza y la facultad de capturar su estética en la pintura.


 

BODEGONES

También conocidos como naturaleza muerta, los bodegones son un género pictórico que se centra en la representación de objetos, flores y frutas a partir de un carácter inanimado. Desde una perspectiva figurativa exaltan un claro dominio de realismo. Si bien la solución pictórica que los define en sus inicios es oscura y en tonos sepias, Jorge Chávez Carrillo anexa color y luminosidad a sus propuestas, al tiempo que destaca la presencia de elementos traslúcidos. Más allá de cualquier tendencia circunstancial, las piezas revelan un atrevimiento técnico que se contrapone al estilo clásico de los bodegones. En su obra se puede apreciar la composición de objetos entre los que destacan caracoles, peces, y objetos simples en un entorno común.  La pincelada gruesa determinada por una exquisita pureza de color sugiere texturas visuales que revelan el paso del pincel sobre la superficie en una manifestación de armonía cromática.


 

ESTUDIOS

Un estudio, en la definición gráfica de un objeto real que se concibe por un conjunto de líneas y contornos. Desde una perspectiva pictórica, su propósito fundamental es describir objetos en su aspecto ordinario. En el estudio constante de las formas J. Chávez Carrillo concibe un conjunto de piezas que unen de forma transversal composiciones geometrizadas, elementos abstractos, formas simplificadas y fragmentos de cuerpo humano. En cada pieza explora desde una perspectiva estética los antecedentes de la vida y la anatomía humana. El espacio pictórico lo resuelve a través de manchas extendidas sobre la superficie, que dan como resultado texturas cargadas de fuerza expresiva y dotan de volumen a sus pinturas, en una habitual solución plástica de tonalidades desaturadas y colores puros que transitan armoniosamente entre los verdes, azules, violetas, naranjas y neutros.


 

 

 

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